Por Chester Dawson y Yoshio Takahashi
TOKIO— Nissan Motor Co. prevé volver a niveles plenos de producción "en cuestión de semanas, no meses" luego de que el daño producido por el terremoto a los proveedores de autopartes causara estragos en toda la cadena de suministro, indicó un alto ejecutivo de la automotriz.
En su primera entrevista extendida desde que el noreste de Japón fuera sacudido por un temblor de magnitud 9,0 el 11 de marzo, el director general de operaciones de Nissan, Toshiyuki Shiga, relativizó el impacto de los problemas de aprovisionamiento que forzaron a Nissan y otras automotrices a reducir la producción.
"Los esfuerzos de recuperación avanzan mucho más rápido de lo que habíamos anticipado", indicó Shiga el lunes. "Es demasiado pronto para decir exactamente cuándo se recuperará la producción al 100%, pero prevemos que sea cuestión de semanas, no meses". Eso contrasta con estimaciones de algunos analistas y expertos externos, quienes han pronosticado que pasarán más de seis meses antes de que la producción de las automotrices japonesas regrese a la normalidad.
Shiga, quien también se desempeña como presidente de la junta directiva de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón, afirmó que la industria debería tener un panorama completo de la red de suministro de partes para mediados de abril, incluido el ejército de subcontratistas poco conocidos del país.
Los fabricantes en todo el mundo han comprendido mejor el rol que desempeñan estos fabricantes más pequeños. Muchas automotrices descubrieron su exposición sólo después de que el terremoto revelara cuánto trabajo se les había asignado.
Nissan ha logrado reconstruir su cadena de aprovisionamiento y evaluar el daño en todos menos un puñado de subcontratistas, una mejora frente a las varias decenas de una semana atrás.
La compañía volvió a producir de forma parcial el 24 de marzo usando su inventario existente de partes y los componentes nuevos que había conseguido en el país y en el extranjero, indicó Shiga. El impacto total de la escasez de partes no se sentirá en otros países durante dos o tres semanas más, cuando las partes existentes se agoten, agregó.
Nissan tiene dos fábricas cerca de la planta nuclear dañada de Daiichi, de Tokyo Electric Power Co. Una de ellas —su planta de motores Iwaki en Fukushima— sigue sin operar mientras la otra, en Tochigi, reanudó sus funciones de producción de partes y ensamblaje de autos el 24 de marzo.
Shiga es considerado como un potencial sucesor del presidente ejecutivo de Nissan, Carlos Ghosn, quien supervisa la alianza con la francesa Renault SA. Shiga, el ejecutivo japonés de mayor rango en Nissan, asumió como director general de operaciones en 2005, tres años después de que Ghosn lo nombrara para hacerse cargo de los mercados emergentes. En ese momento, la división no era prioritaria para Nissan, pero bajo el liderazgo de Shiga se convirtió en un punto clave en momentos en que la empresa buscaba expandir las ventas en economías de crecimiento acelerado, como Brasil y China.
Shiga negó, por otra parte, que la reducción de sus proveedores volviera a Nissan más vulnerable a la escasez de componentes clave. El ejecutivo declinó, sin embargo, especificar el impacto de los cierres de plantas en las ganancias de la empresa, pero señaló que era probable que Nissan cuantificara el daño producido en mayo, cuando anuncie los resultados del año fiscal que cierra en marzo.
Nissan buscó aumentar el uso de autopartes importadas como una medida de contención, pero Shiga indicó que la estrategia tiene límites ya que muchas partes fabricadas fuera de Japón contienen componentes japoneses "escondidos".
"Incluso en el caso de partes fabricadas en China, muchas terminan dependiendo de subcomponentes enviados desde Japón", aseveró.
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