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miércoles, 3 de agosto de 2016

Economía británica se asoma ya a la recesión

Reino Unido ve cada vez más cerca el fantasma de la recesión económica. Los tres principales sectores de la economía británica (los servicios, la industria y la construcción) han sufrido en julio un severo frenazo por la victoria del Brexit en el referéndum del pasado 23 de junio.


"Aunque es demasiado pronto, la caída mensual en todos los sectores eleva las posibilidades de que la economía británica tenga una suave recesión", ha indicado el economista jefe de Markit, Chris Williamson. La firma pronostica que el PIB británico se contraerá un 0,4% en el tercer trimestre, un ritmo no visto desde 2009.

Los datos más preocupantes llegaron ayer desde el sector servicios, el más importante de la economía británica con el 80% del PIB de Reino Unido. La actividad sufrió la mayor contracción en siete años al caer al desplomarse el índice de gestores de compra PMI hasta los 47,7 puntos, desde los 52,3 puntos. Cualquier lectura inferior a 50 puntos indica recesión.

La industria, el segundo sector económico británico, también ha visto como los pedidos se congelaban en las semanas posteriores al Brexit. Ya el dato preliminar avanzaba el efecto negativo del resultado de la votación. Pero el informe final, divulgado el pasado lunes, confirmó que la actividad industrial retrocede al mayor ritmo desde principios de 2013. El PMI de este sector se hundió en julio hasta los 48,2 puntos, desde los 52,4 enteros del mes pasado.

Los analistas de Capital Economics tratan de hacer una lectura positiva dentro de la avalancha de referencias negativas. "Es posible que estos datos reflejen el efecto inicial del resultado de la votación, dado que las encuestas se realizaron en las primeras semanas posteriores al referéndum. Hay otras referencias que no son tan pesimistas", señalan.

El sector constructor tampoco ha escapado al frenazo provocado por la incertidumbre del Brexit. La actividad del tercer sector en importancia del PIB británico cayó en el último mes al ritmo más acusado en más de siete años.

"Está claro que nos enfrentamos a un periodo de crecimiento mediocre, que contrasta drásticamente con la anterior tendencia expansiva que hemos disfrutado en los últimos tres años", advierte Dean Turner, economista de UBS.

Presión para el Banco de Inglaterra
Con esta batería de datos negativos sobre la mesa, el Banco de Inglaterra celebrará hoy su reunión de política monetaria. La entidad monetaria que preside Mark Carney decidió en el último encuentro de julio aplazar los estímulos monetarios, a la espera de recoger más datos económicos sobre el impacto real del resultado del referéndum. Ahora, tras estas decepcionantes refererencias, aumenta la presión sobre el banco central para que actúe ya.

El mercado descuenta un recorte de tipos de interés de 25 puntos básicos, hasta el 0,25%, en el que sería el primer movimiento desde 2009. Y ante la severidad del impacto del Brexit en la economía, los analistas barajan que el BoE ponga en marcha un paquete de estímulos más amplio, que incluiría la reanudación del programa de compras de bonos y nuevas subastas de liquidez.

El PIB de Reino Unido creció un 0,6% en el segundo trimestre, según la primera estimación oficial publicada por la estadística inglesa. El dato superó las previsiones del mercado, aunque apenas recogió el impacto de la votación al celebrarse en la última semana de junio. La segunda estimación se publicará el próximo 26 de agosto.

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