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sábado, 11 de junio de 2016

El chef David Hertz fusiona alta cocina con cambio social en Gastromotiva

El chef David Hertz fusiona la alta cocina con el cambio social en Gastromotiva


El chef David Hertz ha encontrado la fórmula perfecta para poner su pasión por la buena comida al servicio de una buena causa: utilizarla como agente de cambio social a través de su propia empresa, Gastromotiva.

A pesar de que la ciudad de Sao Paulo es uno de los mayores centros comerciales e industriales del mundo, su población es una de las más pobres del Brasil. De hecho, la ciudad acoge uno de los mayores suburbios de toda Sudamérica y con él, crímenes, violencia y una apabullante ausencia de oportunidades que David Hertz aspira a cambiar.

Licenciado en Gastronomía y MBA en emprendimiento social, el chef Hertz aplicó todos sus conocimientos para poner en pie, en 2007, Gastromotiva. Como ya hiciera Jamie Oliver con Fifteen y Beyond Food en Reino Unido, Gastromotiva ofrece en Sao Paulo una oportunidad para que jóvenes desfavorecidos puedan alcanzar el éxito personal a través de la comida. En Gastromotiva, los jóvenes de las favelas encuentran la oportunidad de adquirir habilidades personales y profesionales a través de programas de formación en artes culinarias. Estos estudiantes, a su vez, forman a otros nuevos estudiantes, proporcionando un ambiente comunitario y de apoyo que eleva su autoestima y crea oportunidades de empleo.

The Venture habló con Hertz sobre cómo el haber crecido en Brasil y su profundo amor por la comida lo inspiraron para empoderar a los suyos mediante el compromiso con la educación, la salud y el trabajo duro.

¿Cómo surge la idea de Gastromotiva?
Hasta los 18 años yo viví en Curitiba (Brasil), pero a esa edad marché a Israel a vivir en un kibutz, el primero de muchos destinos en los que pasé los siguientes siete años de mi vida alrededor del mundo. Todos estos viajes me ayudaron a identificar mis grandes pasiones: la gente, la comida y los sitios por descubrir. Conocí muchos puntos de vista diferentes sobre cuestiones sociales y económicas, sobre oportunidades y diversidad cultural, sobre gente pobre que habían conseguido vivir con dignidad…

De regreso a Brasil, decidí estudiar gastronomía y empecé a trabajar como chef en algunos restaurantes importantes de Sao Paulo. Pero un día, después de visitar uno de los barrios más pobres de Brasil, visualicé la manera en que la comida podría convertirse en una herramienta de trasformación social: tenía que enseñar a cocinar a aquella gente, y tenía que hacerlo gratis.

¿Cómo vinculaste la gastronomía con la idea de ayudar a la gente?
Aposté por un sueño. Me di cuenta del poder de transformación de los alimentos y cómo el arte culinario puede ayudarnos a expresarnos a todos. Así, lo que comenzó como una aventura de un solo hombre se convirtió en lo que es hoy en día Gastromotiva. Combiné mis capacidades y conocimientos aprendidos y los “maridé” con el poder de la comida. Estaba seguro de que si aquellos niños que vivían en la miseria conseguían aprender las técnicas y los principios básicos de la cocina serían capaces de ver sus propios potenciales y su futuro podría cambiar.

A las pocas semanas de estudiar en Gastromotiva, los chavales ya tienen una panorámica de todas las oportunidades que el mundo de la alimentación les ofrece: desde trabajar para otra persona a poner en pie su propio negocio, restaurante, servicio de catering o mil cosas más. Se dan cuenta de que pueden ser dueños de su destino y comenzar a soñar con una vida mejor, lejos de la pobreza.

¿Podrías compartir con nosotros alguna de esas historias de éxito?
Durante el curso, un estudiante llamado Diego Santos se enamoró del concepto eco-gastronomía y de la relación entre hombre y naturaleza. Esto le motivó para empezar a trabajar en un restaurante vegetariano de Sao Paulo. Al mismo tiempo siguió formándose, se graduó en una escuela de gestión de eventos y terminó un programa de MBA en gastronomía. Hasta mediados del año pasado, además de trabajar como chef y socio de su propio restaurante, estuvo dando clases en Gastromotiva todo el tiempo. Solo lo dejó cuando recibió una beca para estudiar en la UNISG, la universidad de Ciencias Gastronómicas de Italia. Su historia es muy motivante para mí.

¿Qué tipo de cambio social provocan la comida y la gastronomía?
La alimentación juega un papel central en nuestras vidas y esconde respuestas a muchos de los retos actuales que la humanidad tiene que afrontar, tanto a un nivel global como local: salud, desigualdades sociales, seguridad alimentaria, cambio climático, biodiversidad, agua, residuos, relaciones entre países, economía… A través de nuestro trabajo ayudamos a que la gente dé forma a sus ideas y a que entiendan la importancia de tomar las decisiones adecuadas cuando se trata de dar de comer y alimentar a sus familias, la nutrición, la salud y la manipulación de alimentos. Decisiones como comprar a las grandes cadenas de supermercados o a los pequeños productores locales de alimentos orgánicos. ¿Cuántas y de qué tipo son las comidas que damos a nuestras familias? ¿Hasta qué punto nos alejamos de la cultura culinaria local, de la cocina de mercado de toda la vida? Todos estos factores pueden promover el cambio social. Cada uno de nosotros puede hacer un impacto a través de las decisiones cotidianas. Todos tenemos el poder de generar cambios positivos en nuestro día a día a través de alimentos.
Expansion.com

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