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lunes, 2 de mayo de 2016

Talento argentino, la exportación que no pasa por la Aduana


LA NACION


La empresa CH2M tiene un nombre más difícil de recordar, algo que no le impidió vender proyectos de ingeniería sofisticada, como el diseño de centrales térmicas de ciclo combinado a los Estados Unidos luego de la experiencia que hizo en la Argentina. Los planos se hicieron en sus oficinas porteñas de Barracas.

Hay más ejemplos en otras industrias. La productora local de Ted Turner le vende contenidos audiovisuales a sus filiales latinoamericanas, al igual que Telefé y la compañía de Juan José Campanella, mientras que el JP Morgan tiene su backoffice en el país. Por su parte, el Citibank concentra el respaldo tecnológico de sus operaciones globales en estas tierras, y American Express le da soporte desde la Argentina a sus operaciones en la Europa no británica.


Son todos casos de un fenómeno relacionado con la venta al exterior de una producción derivada de la materia gris argentina, que el año pasado facturó US$ 6500 millones, pese a que sus productos no salen por la Aduana, sino de manera electrónica. El número le valió a los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC), como se los denomina, alcanzar el bronce entre los mayores complejos exportadores del país, detrás de los granos y de la industria automotriz, pero antes que otras actividades tradicionalmente neurálgicas de la economía doméstica, como la carne y el petróleo. Con un dato adicional que realza ese trabajo: pocas veces como en 2015 al país le costó tanto ingresar divisas.

Con esos pergaminos, una comitiva de más de 20 ejecutivos de primera línea se instaló hace menos de 10 días en Manhattan, en el centro de Nueva York, donde mantuvo encuentros con inversores y ejecutivos locales.


Estuvieron acompañados por funcionarios enviados expresamente por el presidente Mauricio Macri. Entre ellos, la canciller Susana Malcorra, el embajador Martín Lousteau (fue uno de los anfitriones) y el jefe de asesores de Presidencia, José Torello. La comitiva oficial también contó con el subsecretario de Servicios Tecnológicos y Productivos, Carlos Pallotti, y con Andy Freire, ministro de Innovación del gobierno porteño y uno de los mejores exponentes de esa clase de personas a las que se las denomina entrepreneur y organizan su mirada de los negocios a través del término "talento". En francés el concepto aparece como recubierto de sofisticación, pero la traducción es sencillamente emprendedor, una raza cada vez más valorada en todo el mundo.

Un salto cuantitativo


Dos factores parecen converger para que los CBS, una carrera en la que el país compite con la India, China, Polonia y Filipinas, den un salto cuantitativo: por primera vez está alineada la demanda mundial con la situación local y el acompañamiento oficial. Sucede que la salida del default le dio un nuevo estatus al país en el idioma que maneja el mundo de los negocios.

En una cena con empresarios locales y fondos de inversión de todo el mundo, Susan Segal, la presidenta del influyente Council of the Americas (todos los años organiza el evento con ese nombre que se hace en el hotel Alvear y reúne a la crema del mundo político y empresario), sostuvo que la Argentina era el flavor of the month, es decir, el sabor del mes. La definición le llamó la atención a Roberto Álvarez Roldán, titular de Argencon, que la repitió al día siguiente en la Universidad de Columbia. Aunque se esperanzó con que la buena predisposición hacia la Argentina dure más que 30 días. Según el directivo, "el país podría sumar 150.000 empleos en los próximos años", con una generación de ingresos en torno de los US$ 10.000 millones.

Quizá por su juventud, los negocios basados en el conocimiento lograron entusiasmar al embajador argentino en los Estados Unidos, Martín Lousteau, que les augura un potencial mayor que actividades tradicionales como el campo y el petróleo. En el último tiempo, le repitió a empresarios que está cansado de que le recuerden a la Argentina sólo "por el Malbec y el bife".

Unicornios albicelestes

Con el micrófono encendido es más diplomático: "El hecho de que cuatro de los cinco unicornios de la región hayan salido de la Argentina es una carta de presentación muy fuerte", suelta como si hubiese hablado del tema varias veces. Como los niños con las criaturas mitológicas de las narraciones infantiles, los unicornios son seres que cualquier empresario quisiera poseer. Se trata de empresas que se hicieron con poca plata y en poco tiempo pasaron a costar más de US$ 1000 millones. Entre ellas están Mercado Libre, Despegar.com y Globant (la última semana anunció inversiones por $ 1200 millones para los próximos cinco años), todas con documento de identidad albiceleste.

Según los números de Raúl Katz, un argentino que enseña en Columbia, el año pasado la producción audiovisual generó ingresos para el país por US$ 306 millones a través de Telefé, Turner, Disney, Fox y ESPN, principalmente, aunque el rubro estuvo liderado por los operadores de telecomunicaciones Telefónica y Telecom.

La Argentina también lideró las exportaciones en la región en los ítems comunicación audiovisual y servicios de informática, delante de Brasil, Ecuador y México. Su advertencia: la institucionalidad del país es todavía una deuda pendiente para mejorar su perfil creativo.

El furor por la generación de riqueza a través de la creatividad y el conocimiento contagió al gobierno porteño, en especial por el trabajo de Freire, uno de sus grandes apologistas, que pasó de emprendedor a funcionario, aunque dice e insiste en que tratará de no divorciarse del primero de esos sustantivos en su paso por la gestión pública.

Freire convenció al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, de abrir una oficina de Buenos Aires en Silicon Valley, meca de las compañías tecnológicas, algo que ocurrió la semana pasada. Se llama BAValley y, según el funcionario, "no le cuesta un peso a la ciudad". Para eso levantó el teléfono y convenció a otros emprendedores exitosos como Alex Méndez, Santiago Subotovsky y Wenceslao Casares de solventar la iniciativa y abrirles la puerta a los emprendedores locales que quieran poner el primer pie en los Estados Unidos. LA NACION le preguntó a Freire cuál era el beneficio para Buenos Aires de fomentar la salida de empresas al exterior. "Las compañías locales que se instalan acá manejan el negocio desde allá, generan empleo en el país y exportan desde allí", respondió.

Larreta tiene una apuesta mayor. Cree que la ciudad tiene ventajas competitivas importantes para el sector del conocimiento, entre otras cosas, porque a la gente le gusta vivir en ella y debido a que sus recursos humanos cuentan con una formación por encima del promedio de otros países. "Tiene una gran capacidad para atraer talento. Está entre las tres más demandadas del mundo para hacer intercambios de estudiantes", explicó.

"Hoy, el 9% del producto de la ciudad viene de actividades relacionadas con la creatividad. Queremos que ese número aumente a 20% en 10 años", sostuvo en una presentación a empresarios en Nueva York hace 10 días.

El gobierno de Macri le dará una mano para que eso suceda. En los próximos meses, el Ministerio de Producción, a cargo de Francisco Cabrera, enviará al Congreso un proyecto de ley para bajar la carga fiscal de esa clase de proyectos a cambio de que aumenten la actividad, y creará un mercado de capitales, similar al que dio origen al crecimiento del sector en Israel. El Estado pondrá la primera suma, pero la expectativa es que luego tome la posta el sector privado.

Las empresas comenzaron a notar el cambio de rumbo. "¿Sabés lo que es que un gobierno diga expresamente que está a favor del desarrollo del sector?", interroga Martín Méndez, CEO de Neoris, un rosarino que inició su proyecto en su ciudad, hoy vive en Key Biscayne y emplea a miles de personas en el país. "Es difícil generar talento y estos gestos lo facilitan. También sirve para generar la marca país argentina, sobre la cual hay mucho para trabajar", completa.

Roberto Álvarez Roldán

El titular de Argencon dice que el país podría sumar 150.000 empleos en los próximos años en el área de exportación de servicios

La visión de los exportadores

Dejaron sus puntos de vista en Management 2020

Juan Waehner

CEO de Telefé

"Sabíamos que si nos seguíamos centrando sólo en la televisión local no llegábamos a 2020. Por eso ahora exportamos productos al resto del mundo a través de asociaciones"

Sally Buberman

CEO de Wormhole

"No había una marca país. A veces teníamos una reunión de una hora en la que explicábamos que la Argentina no era tan mala como se decía. No fuimos ambiciosos, elegimos ir de a poco"

Bruno Rovagnati

Managing Director de R/GA

"La Argentina tiene una parte cosmopolita que es atractiva para el comprador del servicio. Además estamos en una zona horaria muy conveniente para Estados Unidos y Europa"

Facundo G. Minujín

Presidente de JP Morgan

"El área de servicios es donde hay más trabajo y ahí podemos crecer como país. Hay muchas tareas que un banco puede hacer desde la Argentina en vez de realizarlas desde Singapur"

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