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lunes, 23 de noviembre de 2015

ARGENTINA/ De los buenos deseos a la dura realidad

Daniel Viglione/  De los buenos deseos a la realidad es algo que me preocupa en Argentina. Nuestra cultura estatal-populista que lleva unas ocho décadas destruyendo nuestra nación como resultado de un sistema de creencias-valores-conductas muy destructivo, no se cambia de la noche a la mañana.
Me preocupa la superficialidad de creer que un cambio de gobierno asegura algo diferente, tras 32 años de cambios de gobiernos, desde reinstalada la democracia en nuestro país.

Pensamiento mágico que se expresa como negación o no aceptación de la realidad. De lo que nos pasó y pasa sin advertirlo. 

Es entendible que tras mas de doce años de nefasto sistema populista encarnado en los gobiernos de los Kirchner, haya derecho a la esperanza. Claramente entendible. Pero me preocupa saber si hemos aprendido algo de esta terrible experiencia.

He comentado en anteriores notas de análisis lo que nos espera en materia económica. No hace falta ser economista para inferir que no será rápida la salida de este desastre de proporciones y profundidad aún desconocido.

Los próximos 90 días serán cruciales en Argentina. Es el tiempo de 'Luna de Miel' que las expectativas e ilusiones otorgan a la implacable realidad. Incluso antes, el nuevo gobierno deberá definir cuestiones centrales que afectarán guste o no la realidad cotidiana de los argentinos.

Claramente Macri no es responsable de la "pesada herencia" de la que hasta el momento salvo puntuales manifestaciones no se ha expresado. Pero lo será a partir del 10 de diciembre de 2015. Me refiero a los 'costos' que este gobierno instalado en un escenario partido a la mitad en cuanto a visiones de país deberá pagar, y que se se vienen inexorablemente.

En lo personal me sumo a todos aquellos que desean lo mejor para Argentina. Seguiremos acompañando como siempre desde el análisis cotidiano los escenarios que irán mutando a gran velocidad. 

Si algo ha logrado construir Mauricio Macri a un poco más de la mitad de los argentinos medidos en votos, es ilusiones. Pero habrá que cimentarlas en el campo de los hechos concretos.  

Tarea titánica.


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