domingo, 17 de abril de 2011

Fabricante de fertilizantes se prepara para cosechar ganancias


Por Scott Kilman The Wall Street Journal
James T. Prokopanko, jefe de Mosaic Co., espera cosechar los beneficios de los altos precios de los cultivos en momentos en que conduce al gigante de los fertilizantes a una mayor independencia, tras el retiro de su accionista mayoritario.
Este año, el gigante del sector agrícola Cargill Inc. indicó que planea vender su participación de 64% en Mosaic, actualmente valorada en US$22.400 millones.
La salida de Cargill, que podría convertir a Mosaic en un objetivo de adquisición más atractivo, significa que Prokopanko está perdiendo la seguridad brindada por su mayor accionista en momentos en que supervisa una expansión de sus minas de potasa en Canadá.Pero Mosaic también estará en el centro de la atención en Wall Street justo cuando los inversionistas buscan acciones agrícolas. Como ha sucedido con el maíz, el precio de las acciones de Mosaic se ha duplicado desde fines de junio. Los altos precios de los cultivos han llevado a los agricultores a usar más de su fertilizante de fosfato y su potasa.
Prokopanko, de 57 años, escaló progresivamente en la empresa luego de sumarse a Cargill en 1978. Se convirtió en presidente ejecutivo de Mosaic en 2007. En una entrevista, compartió sus opiniones sobre las consecuencias del auge de los precios de los commodities y el ángulo glamoroso de la agricultura.
WSJ: ¿Mosaic quiere seguir siendo independiente?
Prokopanko: No necesitamos ser [adquiridos] por otra industria o empresa para ser exitosos.
WSJ: La cantidad de actores en el sector agrícola se está reduciendo, desde menos agricultores hasta menos empresas de fertilizantes. ¿Un auge en el precio de los granos cambiará eso?
Prokopanko: A medida que avancé en mi carrera, hubo días en los que pensé que debía dedicarme al sector bancario o a los bienes raíces. Finalmente, luego de 30 años, estoy viendo los frutos. La agricultura se está convirtiendo en un negocio más glamoroso.
WSJ: ¿Por qué suben los precios de los alimentos?
Prokopanko: Hemos consumido más granos que los que hemos producido en siete de los últimos 11 años, y los últimos cuatro fueron los años en los que más granos se produjeron. Prepárense para una montaña rusa [de precios].
WSJ: ¿Por qué las cosechas no han mantenido el ritmo de la demanda?
Prokopanko: Se trata de 75 millones de personas más al año, de las cuales 40% nace en geografías que registran un crecimiento del PIB de 5% y 6%. Cuando una persona gana US$500 al año y de repente comienza a ganar US$700, esos US$200 extra no se destinan a comprar un iPad o un par de Nike; se destinan a mejorar la alimentación de su familia.
WSJ: Muchos ejecutivos culpan al apetito que la industria del etanol tiene por el maíz como motivo para el aumento de sus costos. ¿Debería controlarse el etanol?
Prokopanko: Entre los diferentes subsidios agrícolas que se han probado todos estos años, ninguno ha sido tan efectivo en la generación de empleo en las economías agrícolas como el etanol. La pregunta de si deberíamos usar el maíz para hacer etanol me parece ofensiva. ¿Deberíamos usar maíz para hacer bebidas dulces? ¿Deberíamos usar cebada y avena para hacer alimento para perro de US$100 por bolsa?
WSJ: ¿Se encamina el mundo a una crisis de alimentos?
Prokopanko: Tenemos existencias de alimentos peligrosamente bajas. Cuando escucho que la gente dice que los precios de los alimentos son demasiado altos, eso es el equivalente a decir que los agricultores reciben una remuneración muy alta. Debemos recordar que los agricultores necesitan un retorno sobre el capital para seguir invirtiendo.
WSJ: ¿Está llegando al límite la habilidad del sector agrícola para alimentar el mundo? ¿Qué pasa con los países pobres?
Prokopanko: Durante las últimas dos décadas, Occidente falló en sus esfuerzos por ayudar a desarrollar la agricultura. Un país tiene primero que ser capaz de autoalimentarse antes de dar el siguiente paso para crear trabajos en el sector manufacturero y de tecnología. Algo tiene que hacerse... En Mosaic tenemos un programa llamado Village Projects en India, Guatemala y África. Les entregamos micropréstamos para fertilizantes, semillas y agua. Cultivan más de lo que necesitan para comer. ¿Qué hacen con el exceso? No tienen una bolsa mercantil, ni un lugar para almacenar los granos.

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