Por Maria Golovnina
TRIPOLI/BENGASI (Reuters) - Los soldados del Gobierno libio avanzaron hacia el bastión insurgente de Bengasi el jueves y lanzaron ataques aéreos en las afueras de la ciudad, mientras crecía el consenso internacional para enviar aviones militares y frenar a las fuerzas de Muammar Gaddafi.
Estados Unidos esperaba que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara una resolución el jueves más tarde que incluyera no solamente la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia, elevando la probabilidad de bombardeos.
Francia cree que hay apoyo suficiente para aprobar la resolución y que la intervención militar podría ocurrir horas después de esa medida, dijo una destacada fuente diplomática.
Cualquier acción podría incluir a Francia, Gran Bretaña, posiblemente Estados Unidos y uno o más estados árabes, agregó la fuente.
Libia dijo que un ataque exterior pondría en peligro el tráfico aéreo y marítimo en el Mediterráneo y expondría la zona a riesgos a corto y largo plazo.
Un comunicado del Ministerio libio de Defensa enviado a la televisión estatal señaló que el país respondería con ataques contra objetivos civiles y extranjeros si es agredida por fuerzas internacionales.
"Cualquier acto militar contra Libia expondrá al peligro a todo su tráfico marítimo y aéreo en el mar Mediterráneo e (instalaciones) civiles y militares se convertirán en objetivos del contraataque de Libia", dijo el comunicado.
"La cuenca mediterránea afrontará peligros no sólo a corto sino también a largo plazo", dijo.
La discusión en el Consejo de Seguridad se daba mientras las fuerzas leales a Gaddafi avanzaban rápidamente en su contraofensiva contra los rebeldes.
El subsecretario de Estado estadounidense, William Burns, dijo que los soldados del Gobierno dieron "significadas zancadas en el terreno" y ahora estaban a 160 kilómetros de Bengasi.
El Ejército libio, que está atacando a las ciudades capturadas por los rebeldes en el este y el oeste del país, indicó que frenará sus operaciones el domingo para darle a los rebeldes la oportunidad de rendirse, reportó el canal Al Arabiya.
La televisión estatal libia informó que las fuerzas leales a Gaddafi recuperaron la importante terminal petrolera de Zueitina, a 130 kilómetros de Bengasi, pero los rebeldes dijeron que rodearon a las unidades del Gobierno en las cercanías a la localidad.
En Bengasi, donde comenzó la revolución, residentes y un portavoz insurgente reportaron tres ataques aéreos en las afueras, uno de ellos en el aeropuerto y otro más hacia el sur.
Areas residenciales de Ajdabiyah, una localidad estratégica sobre la ruta costera, fueron escenario de fuertes enfrentamientos. El canal Al Arabiya reportó alrededor de 30 muertos en los combates.
En las cercanías a la ciudad se veían autos incendiados en la calle, mientras las fuerzas del Gobierno mostraban a los medios extranjeros sus tanques, artillería y lanzaderas de cohetes portátiles, armas mucho más pesadas que las usadas por los rebeldes.
En Misrata, la tercera ciudad del país, ubicada a 200 kilómetros al este de Trípoli, rebeldes y residentes dijeron que se estaban preparando para un nuevo ataque de las tropas libias, que asaltaron la ciudad costera por la noche.
Un portavoz del Gobierno indicó que las fuerzas de Gaddafi esperan tener el control de Misrata antes del viernes por la mañana.
POSIBLE INTERVENCION DIRECTA
Estados Unidos, que previamente dudaba sobre la opción de intervenir militarmente, dijo que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe considerar tomar medidas más enérgicas que una zona de exclusión aérea sobre Libia.
La secretaria de Estado Hillary Clinton sostuvo que se pusieron en marcha conversaciones sobre una posible intervención directa de naciones árabes en cualquier acción militar internacional contra Gaddafi.
Funcionarios estadounidenses dijeron que Washington quiere que la ONU autorice no sólo una zona de exclusión aérea para ayudar a los rebeldes, sino ataques aéreos contra tanques y artillería del Gobierno.
En referencia a la resolución de la ONU sobre Libia que Washington espera el jueves más tarde, Clinton señaló: "Es importante reconocer que expertos militares de todo el mundo saben que una zona de exclusión aérea requiere ciertas acciones para proteger a los aviones y los pilotos, incluyendo el bombardeo de blancos como el sistema de defensa libio".
Gran Bretaña declaró que la última resolución borrador que se está discutiendo en Naciones Unidas solicita "todas las medidas necesarias fuera de una fuerza de ocupación" para proteger a los civiles bajo amenaza de ataque.
Rusia, China, Alemania, India y otros miembros del consejo están indecisos o han expresado sus dudas en torno a la propuesta de una zona de exclusión. Italia, una potencial base para una acción militar, descartó una intervención en la nación exportadora de petróleo.
(Reporte adicional de periodista de Reuters en Bengasi, Michael Georgy en Trípoli, Mariam Karouny y Tarek Amara en Túnez, Louis Charbonneau y Patrick Worsnip en Naciones Unidas; escrito por Angus MacSwan en El Cairo; editado en español por Gabriela Donoso)
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