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domingo, 24 de mayo de 2015

LAMENTABLE/ Españoles deciden darse patada en su trasero

MADRID (Reuters) - El Partido Popular perdió casi dos millones y medio de votos el domingo en unas elecciones locales y autonómicas que impondrán la negociación y que anticipan incertidumbre y unos comicios generales muy reñidos a final de año.
Aunque el PP se mantiene como la fuerza más votada, los electores han rechazado las llamadas a garantizar la recuperación económica de la que presume desde el Gobierno central y han optado por forzar un cambio de rumbo, sin mayorías absolutas en ninguna de las 13 regiones y aventurando meses de negociaciones.
Con casi el 100 por ciento del voto escrutado, la participación roza el 65 por ciento y el partido conservador es el más votado en los más de 8.000 ayuntamientos, pero con su peor resultado desde 1991, con un 27 por ciento de los votos (desde el 37,5 por ciento de 2011) y pierde las mayorías absolutas en ocho comunidades autónomas.
"Es una debacle electoral para el PP. No se ha producido el voto del vértigo y la gente ha votado a Podemos y Ciudadanos", dijo José Pablo Ferrándiz, vicepresidente del grupo de encuestas y estudios sociales Metroscopia.
El Partido Socialista también pierde representación pero no se aleja demasiado de sus resultados de 2011 y se mantiene a pocos pasos del PP con un 25 por ciento de los votos (desde el 27,79% de 2011).
"Si algo queda claro este 24 de mayo es que es el principio del fin de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno", dijo el líder del PSOE, Pablo Sánchez, para quien "se abre un nuevo ciclo político".
Ambas formaciones, que concentran poco más de la mitad de los votos, han perdido conjuntamente más de tres millones de papeletas en relación a 2011 y deberán sacar conclusiones y decidir sus políticas de pactos antes de una campaña electoral a las generales que se dibuja como una de las más reñidas de la democracia.
EFECTO EN LOS MERCADOS
La incertidumbre sobre la gobernabilidad en determinadas regiones clave y su efecto sobre las próximas generales podría tener un efecto sobre los mercados.
"El sentimiento de mercado hacia España puede ser favorable, pero la escena política se dibuja cada vez más fragmentada, dificultando la formación de un gobierno fuerte tras las elecciones generales de final de año", dijo Nicholas Spiro, analista de Spiro Sovereign Strategy.
Ciudadanos y Podemos, las dos formaciones emergentes que irrumpen con fuerza en los parlamentos autonómicos, han sido las grandes beneficiadas del cambio y pueden tener la llave de la gobernabilidad en muchos parlamentos y ayuntamientos.
"Esta primavera de cambio, es irreversible", dijo el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
El otro triunfador de la noche, el líder de Ciudadanos Albert Rivera, también aplaudió lo que consideró el fin del bipartidismo y se mostró orgulloso de estar "haciendo historia, demostrando que en España hay espacio para una tercera vía".
Analistas estiman que, a priori, la posibilidad de gobernar va a ser más difícil para el PP en un escenario de emergencia de partidos de izquierdas y con la formación Ciudadanos más proclive a apoyar programas que tendencias políticas.
"Los partidos de izquierda se van a poner de acuerdo donde lo pueden hacer y propiciar el cambio. Incluso Ciudadanos puede apoyar estas opciones para no parecer la muleta del PP y favorecer cambios de gobierno", dijo Ferrándiz.
BATALLA EN LOS BASTIONES
El Partido Popular, que actualmente controla el parlamento nacional con mayoría absoluta, podría pasar a la oposición por vez primera en más de 20 años en algunos de sus "feudos" en los que se han registrado resultados muy ajustados.
El partido conservador, que sujeta el bastón de mando de las alcaldías de Madrid y Valencia desde 1991, ha sido el más votado en ambas ciudades, pero podría verse obligado a ejercer la oposición por pactos de los partidos de izquierda.
En la Comunidad de Madrid el PP pasa de los 72 diputados de 2011 a 48 mientras que el PSOE sumaría un escaño hasta 37, ambos lejos de los 65 diputados que marcan la mayoría absoluta. La clave estará en los 27 escaños de Podemos o en los 17 de Ciudadanos, dos entradas con fuerza en el parlamento regional.
En la cámara de la Comunidad Valenciana, el PP pierde 24 escaños y se queda con 31 asientos. PSOE suma 23 asientos y la alternativa de izquierdas Compromís obtiene 19 escaños. Ciudadanos y Podemos, ostentan 13 escaños en cada caso.

En los comicios al ayuntamiento de la capital catalana, la plataforma ciudadana Barcelona en Comú, que agrupa a partidos de izquierdas incluido Podemos, venció a CiU con 11 de los 41 asientos y la otra alternativa no soberanista, Ciudadanos, consiguió cinco puestos. No obstante, el soberanismo catalán mantuvo su fuerza en el resto de Cataluña, donde están convocadas unas autonómicas a modo de plebiscito en septiembre.

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