La inflación británica se moderó inesperadamente a su nivel más bajo en más de doce años en noviembre, un movimiento que quita presión a los consumidores y permite al Banco de Inglaterra tomarse con calma cualquier posible alza de los tipos de interés.
En un contexto de caída de los valores del crudo que está enfriando los precios al consumidor en todo el mundo, el índice de precios al consumo subió un 1% anual en noviembre frente al 1,30% de octubre, de acuerdo a lo informado por la Oficina Nacional de Estadísticas.
Economistas consultados por Reuters esperaban que el IPC se desacelerara solo al 1,20%.
No hay comentarios:
Publicar un comentario