lunes, 12 de agosto de 2013

Gobierno argentino acelera emisión más de $ 12.000 millones en julio

El Banco Central le prestó $ 12.652 millones al Tesoro durante el mes de julio. La cifra de adelantos transitorios, préstamos financiados con emisión monetaria, es la más alta desde diciembre del año pasado e implica un aumento del 50% en comparación con mismo mes del año anterior. Sin embargo, la masiva emisión de julio quedó maquillada por una igual de relevante colocación de pases pasivos de último momento, que limitó el avance de la base monetaria a $ 10.600 millones en todo el mes, así y todo casi cinco veces lo que avanzó en julio de 2012.


La entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont tuvo un cierre de mes de julio hiperactivo. En sólo tres días colocó casi $ 12.000 millones en pases pasivos con los que moderó la expansión monetaria mensual de $ 18.000 millones a algo menos de $ 10.600 millones.

Los pases son colocaciones de corto plazo que, al igual que las Lebac y las Nobac, le sirven al BCRA para regular la masa monetaria. A diferencia de las letras y notas, la variación del stock de pases es mucho más volátil y su plazo mucho más corto.

El fuerte movimiento de pases al cierre del mes, por ejemplo, tuvo patas cortas. Luego de la colocación de acelerada de los últimos días de julio, el primer día de agosto canceló pases pasivos –es decir, volvió a expandir la base monetaria– por algo menos de $ 11.200 millones.

Este maquillaje le sirvió para morigerar la expansión del dinero circulante en los números del mes, pero tuvo un efecto neutro en el acumulado anual.

“Lo que absorbieron por pases entre el 29 y el 31 de julio lo expandieron por pases el 1 de agosto. Ergo, quedó neta toda la expansión que hiciste a fin de mes para financiar al sector público y esto puede estar mostrando que tienen un agujero fiscal importante”, dijo el economista José Luis Espert.

“El agujero de caja es de $100.000 millones en el segundo semestre, así que vamos a tener mucha actividad en materia de política monetaria”, agregó.

La última vez que el BCRA le prestó semejante caudal de nuevos pesos al sector público fue en diciembre pasado, cuando le transfirió algo más de $ 14.500 millones. Ese mes, la base monetaria se expandió más de $ 38.000 millones en ese mes, y es el récord histórico hasta el momento.

Además de los préstamos al Tesoro por $ 12.600 millones, julio resultó expansivo para la base monetaria por la inyección de $ 2.063 millones a través de las licitaciones semanales de Lebac. Las colocaciones de pases fueron contractivas en $ 3,743 millones y la compra de divisas –venta, para ser exactos, ya que el Central debió vender más dólares de los que pudo comprar– también fue contractiva en $ 719 millones.

Tras el récord de emisión monetaria de 2012, casi $ 50.000 millones en el año, la autoridad monetaria tuvo una primera mitad de año moderada.

El derrumbe de las compras de divisas del BCRA eliminaron como factor de emisión a las operaciones cambiarias con las que la entidad sostenía su nivel de reservas.

Los temores inflacionarios y la disparada de las cotizaciones paralelas del dólar también ayudaron, obligando a Marcó del Pont a subir tasas y esterilizar pesos.

Pero la prudencia que mostró el BCRA en la primera mitad del año no muestra indicios de que vaya a continuar si se tiene en cuenta el avance del gasto en un año electoral.

Hasta mayo, último dato disponible, el gasto primario aumentó 32,5% nominal interanual. En los primeros cinco meses, los ingresos impositivos aumentaron 27,9%, 2,8 puntos por debajo de los gastos.

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