viernes, 15 de abril de 2011

La libertad también se defiende con una moneda sana

(Por Daniel Viglione)


Economía
Estados Unidos tiene un problema central en su economía. Los déficit. Y lo escribo en plural, porque en verdad son dos: un gigantesco déficit de balanza comercial (exporta mucho menos de lo que importa), y un no menos preocupante déficit "interior" es decir fiscal, (recauda menos de lo que gasta).
Ambos se traducen o manifiestan en la debilidad del dólar, que va cediendo terreno frente a una cesta de monedas relevantes en el mercado de divisas internacionales.
En rigor, un dólar débil atenta contra el bienestar global. Traslada el peso de las distorsiones al "resto del Mundo" cargando una mochila de plomo sobre Europa, Asia y América Latina, que terminan financiando a los no estadounidenses, con precios globales más altos.
Nos guste o no TODO lo que en este Mundo cotiza, lo hace en moneda de Estados Unidos, de forma tal que al depreciarse el dólar, pagamos más por el combustible, la energía y los alimentos, "contribuyendo" de forma inconsulta, a financiar el nivel de vida del pueblo norteamericano.

Propuesta de Obama

El presidente de EEUU, Barack Obama, ha propuesto un plan de ajuste que prevé reducir la deuda pública, en la actualidad de 14,3 billones de dólares (casi 10 billones de euros), en cuatro billones en los próximos 12 años. Propone para ello eliminar los recortes de impuestos a los más ricos, la congelación de los gastos no obligatorios en el presupuesto federal, lo que según sus cálculos permitirá ahorrar 770.000 millones de dólares (casi 533.000 millones de euros) en 12 años. También prevé ahorros en el presupuesto de Defensa por valor de 400.000 millones de dólares (unos 277 millones de euros), mediante una suba de sus fondos que se sitúe por debajo de la inflación. Además, el presidente estadounidense anuncia que buscará la eliminación de los recortes de impuestos a los más acomodados, aprobada por su predecesor, George W. Bush, y que él prorrogó el pasado diciembre como parte de un acuerdo con los republicanos para extender recortes fiscales a las clases medias. 

Contradicciones

A primera vista luce bien. Reconocer el problema ya es un buen primer paso. Comunicarlo y trazar un plan, que se verá si es o no consistente, también. Pero lo que no cierra es la política monetaria. Un verdadero plan de ajuste fiscal, requiere de una política monetaria que acompañe en la tarea de poner bajo control la montaña de dinero que se emite, para alentar el consumo. 
No hace falta recordar que la tasa básica de referencia fijada por la FED es de las más bajas del Mundo. Se ubica en un rango, y desde hace años entre 0 y 0,25%. El problema es que la idea de estimular la economía con dinero barato, no está dando resultados.
Los índices de recuperación de empleo marchan muy lento, y la inflación comienza a subir. El Banco Central Europeo acaba de dar un paso importante en este sentido, subiendo la tasa básica referencial de interés del 1 al 1,25% dejado abiertas las puertas a  nuevas subas para enfrentar brotes incipientes de inflación en la Eurozona.
El efecto de estas contradicciones traccionará en contra de la moneda de EE.UU, ya que un dólar depreciado movilizará las temidas operaciones de "carry trade", léase centenares de miles de millones de dólares utilizados como "materia prima barata" para operaciones especulativas en mercados financieros de tipos, (tasas de interés) más altas.
Ciertamente un dólar subvaluado, beneficia al sector exportador de EE.UU, a sus corporaciones, otorgándoles un nivel de competitividad ficticio, basado precisamente en la debilidad del dólar. Pero perjudica al resto de las economías de Europa, Asia y América Latina, que creen que la competividad tiene que ver, con producir más, con mayor calidad, y más bajos costos, aplicando conocimiento. Y beneficia, increíblemente, a aquellos regímenes autoritarios y populistas, que consolidan poder, en tanto el dólar pierde terreno. (Chávez).
Preocupa ciertamente que el Presidente de Estados Unidos no haya realizado mención a que su país y el Mundo, requieren de un dólar fuerte, base de un sistema global monetario sano, que aleje cualquier tipo de expectativa nociva para los mercados y burbujas en materias primas, petróleo y metales industriales, incluido el oro.
Como subrayé en mi anterior nota de análisis "Un dólar débil atenta contra el bienestar global" el Mundo ha decidido seguir financiando los gigantescos déficit, comprando papel moneda (dólares) devaluados.
La pregunta es.. ¿por cuánto tiempo más? 
Es mucho lo que está en juego. Necesitamos a Estados Unidos tomando decisiones más firmes, si es que queremos avanzar hacia una integridad global con mayores fundamentos.
La libertad también se defiende con una moneda sana. 
Para que la antorcha más importante, siga encendida e iluminando, en la principal democracia de la Tierra.

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