viernes, 15 de abril de 2011

Irlanda recibe el visto bueno de UE y FMI; Grecia sigue pesando

DUBLÍN (Reuters) - Una rebaja por parte de Moody's y la creciente especulación de que Grecia podría acabar necesitando reestructurar su deuda quitaron parte del brillo al visto bueno que Irlanda recibió de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en su intento de salir de la crisis.Los acreedores de Dublín dijeron que el antiguo tigre celta ha aprobado su primera revisión trimestral del rescate que ha recibido de 85.000 millones de euros, pero advirtieron al nuevo gobierno que aún afronta varios retos, sobre todo su bajo nivel de crecimiento.
"Este programa es un salvavidas para Irlanda", declaró Ajai Chopra, director de la misión del FMI a Irlanda, en una rueda de prensa al final de las dos semanas de revisión por parte de un delegación de expertos sobre el progreso irlandés en aplicar las condiciones del plan de ayuda."Pero esta crisis no pasará hasta que no vuelvan los empleos".Al mismo tiempo, el Gobierno irlandés dijo que la UE y el FMI le han permitido realizar varios cambios en el programa del plan de ayuda, entre los cuales figura un recorte del salario mínimo. También ha señalado que en mayo finalizará un nuevo protocolo de intenciones entre las partes y que éste tendría en cuenta el menor coste de la recapitalización del sistema bancario, tal y como evidenciaron las pruebas de resistencia del mes pasado.
Esta semana, el Fondo redujo su previsión de crecimiento del PIB irlandés en 2011 en cuatro décimas al 0,5 por ciento tras un flojo dato en el último trimestre de 2010. Además, afirmó que el paro subirá al 14,5 por ciento, un punto más de lo que esperaba anteriormente.
La agencia de calificación Moody's también citó el flojo crecimiento como motivo para rebajar en dos escalones la nota de la deuda pública irlandesa, dejándola al borde de la calificación de basura, y mantuvo su perspectiva en negativa, lo que podría anticipar un nuevo recorte. En cambio, su competidora Fitch decidió elevar su perspectiva de calificación para el país.
Esto supuso un descenso del euro, que bajó durante la sesión a 1,4451 dólares.
Algunos inversores temen que la lucha para salir de la recesión suponga que Dublín no pueda cumplir con sus obligaciones, aunque el directivo de Moody's Dietmar Hornung dijo a Reuters que las posibilidades de que Irlanda tenga que reestructurar su deuda son muy remotas.
"No lo vemos como un escenario plausible", declaró el vicepresidente y principal responsable de créditos en la agencia.
"Obviamente las dinámicas de la deuda no son favorables en este momento, pero lo valoramos como sostenible. Hay retos, sin embargo, por eso hoy hemos ido por una decisión en el rating".
Moody's también dijo que el país podría necesitar nuevas medidas de austeridad para cumplir con sus objetivos fiscales y que su posición financiera podría sufrir como resultado de las subidas en los tipos de interés del Banco Central Europeo.
Los nervios abundaban en los mercados. La sugerencia de Alemania de que Grecia, el primer país de la eurozona en recibir un rescate - seguido de la propia Irlanda y de Portugal - podría tener que reestructurar su deuda ha impulsado al alza el rendimiento de los bonos irlandeses, perdiendo parte de la perspectiva favorable lograda por Dublín tras anunciar una reforma bancaria radical el 31 de marzo.
El estallido de la crisis soberana en Grecia colocó los problemas de Irlanda - centrados más en los bancos que en sus finanzas públicas - en el centro de la atención, y Dublín tuvo que acabar pidiendo un rescate en noviembre pasado ante las elevadas necesidades de recapitalización de su sistema financiero.
Mientras que la montaña de la deuda griega podría llegar al 160 por ciento de su producción anual en 2013, Hornung dijo que espera que la irlandesa se quede en un "sostenible" 120 por ciento.
Pero el coste de Irlanda de acudir al mercado a pedir prestado ha crecido, y el rendimiento de sus bonos a cinco años subió 35 puntos básicos a 739 puntos básicos.
PRÉSTAMOS IMPRUDENTES
El Gobierno irlandés anunció el 31 de marzo que los bancos sería recapitalizados con 24.000 millones de euros más y que disminuirían de tamaño radicalmente, una decisión saludada por los inversores, que opinaron que por primera vez en casi tres años Dublín controlaba a sus bancos.
La UE y el FMI dijeron que las reformas son "un gran paso" y el ministro de Finanzas, Michael Noonan, señaló que la recapitalización - la mayor parte de la cual vendrá del dinero público - se completará a finales de junio.
Los imprudentes créditos concedidos por los bancos irlandeses ayudaron a alimentar una desastrosa burbuja inmobiliaria que los ha dejado dependientes de la financiación de urgencia del Banco Central Europeo. Además, sus clientes son los más endeudados del mundo.
Aunque la UE y el FMI creen que el déficit presupuestario irlandés será del 10,5 por ciento este año - nueve décimas más que el cálculo de Dublín -, no han pedido más medidas de austeridad. Al mismo tiempo, Chopra, del FMI, destacó que no ha recortado las previsiones de crecimiento a medio plazo de Irlanda - que son de "alrededor del dos por ciento" - lo cual es "decisivo" para las perspectivas económicas del país.
Pero estos elementos positivos se perdieron al centrarse los inversores en los problemas de Atenas.
"No creo que cualquier cosa que hubieran dicho hubiera distraído la atención del mercado de Grecia", manifestó Austin Hughes, economista del KBC Bank.
"Si tienes en cuenta las ganas de austeridad, no hay duda de que Irlanda parece más dispuesta a adoptar medidas duras. Pero el mensaje es: 'No nos gustan los países con deudas elevadas y este tipo de problemas'", agregó. Irlanda está demasiado cerca de Grecia en ese sentido para que los mercados tomen un juicio realmente informado".

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