jueves, 31 de marzo de 2011

En la carrera por un auto liviano: aluminio vs. acero


Por Robert Guy Matthews The Wall Street Journal
Directrices más estrictos sobre el consumo eficiente del combustible en Estados Unidos, el mercado automotriz más grande del mundo, están intensificando la competencia entre las compañías de acero y aluminio por fabricar la próxima generación de autos ligeros. Esto ha cobrado mayor urgencia por la reciente alza en los precios de la gasolina.
Las automotrices quieren restar entre unos 115 y 315 kilos de cada auto para lograr el ahorro de entre 7% y 20% en el uso de combustible requerido por el Departamento de Transporte y la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. Otros países, entre ellos miembros de la Unión Europea, también están insistiendo en una mayor eficiencia de combustible, lo que vuelve global la carrera por reducir el peso.
"Para dar el próximo paso en economía de combustible, uno tiene que fijarse en un nuevo material: el aluminio", dijo Klaus Kleinfeld, presidente ejecutivo de Alcoa Inc. El mayor fabricante de aluminio de Estados Unidos ha contratado a más de 1.300 personas en el último año, muchos de ellas para el negocio automotor de la empresa. Kleinfeld agregó que para 2013 quiere duplicar la cantidad de aluminio que vende a las automotrices.
En promedio, el aluminio es entre 10% y 40% más ligero que el acero, según el producto, pero es más caro.
Kleinfeld cree que "el acero ha llegado a su límite", en referencia a su atractivo para la próxima generación de autos más ligeros y de consumo más eficiente de combustible.
No sorprende que Lakshmi Mittal, presidente ejecutivo de Arcelor Mittal, la mayor siderúrgica del mundo, opine distinto. "No veo de qué habla Klaus. Esta ha sido la profecía de la industria del aluminio por mucho tiempo".
[Carfight]
El mercado automotor es enorme en materia de volumen y ganancias para los productores de metales, consumiendo más de 100 millones de toneladas. El acero sigue dominando, con alrededor de 87 millones de toneladas usadas en la producción mundial de automóviles por año, comparado con unos 12,5 millones de toneladas de aluminio, según Ducker Worldwide, una firma de consultoría e investigación. El requerimiento de automóviles más ligeros está abriendo más las puertas al aluminio.
La brecha entre los precios del aluminio y los del acero se ha reducido. El aluminio solía costar hasta el doble pero ahora es 35% más caro, aunque puede llegar a ser 70% más costoso según el grado.
Alcoa dice que con el aluminio, las automotrices no necesitan tantos tornillos, tuercas y otras herramientas de empalme, con lo cual ahorran más en peso.
Pero una desventaja del aluminio es que muchos fabricantes de autos tienen equipos y robots que trabajan con el acero, y éstos tendrían que ser reformados o reemplazados para que puedan trabajar con el aluminio, que tiene diferentes propiedades de fundición y espesores, dicen las siderúrgicas.
El contrapeso
Entretanto, las siderúrgicas han elaborado un producto de peso ligero. Arcelor Mittal está construyendo centros de diseño automovilístico en Japón y China, y sus ingenieros han diseñado componentes de acero de alta resistencia que son 14% más ligeros que la generación anterior, y al mismo precio.
U.S. Steel Corp. está expandiendo su empresa conjunta con Kobe Steel Ltd., de Japón, para construir una nueva línea de manufactura de US$400 millones. El fin es fabricar más productos de acero de alta resistencia.
"Es una pelea puerta a puerta y cuerpo a cuerpo", dice John Surma, presidente ejecutivo de U.S. Steel, sobre la competencia entre las siderúrgicas por el negocio automotor. "Esta batalla es muy importante para nosotros".
Surma dice que las ventas a las automotrices representan alrededor de 25% de su negocio norteamericano. "Son nuestros clientes más exigentes en nuestro mercado más exigente", dice.
Los fabricantes de autos están satisfechos con la competencia y dicen que necesitan cambios en los materiales para cumplir con las nuevas pautas.

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