La crisis de los países endeudados ahora llamados "periféricos" es mucho más que un problema de deuda o presupuestos públicos en rojo. Tiene que ver con fallas sistémicas, estructurales de la EUROZONA.
Los gigantescos fondos de ayuda volcados a Grecia y Portugal, e incluso Irlanda, y en mucho menor medida a España, la economía más sólida en problemas, solo han postergado lo que inevitablemente se acerca.
No creo en lo personal que la EUROZONA logre ser luego de esta crisis lo que fue o soñó ser, en aquellos años no tan lejanos, cuando la incorporación de países a la moneda única, parecía una simple sumatoria de prosperidad sin fin a ningún costo.
Los costos se pagan siempre en economía. La racionalidad siempre se impone. Y ahora...y ahora lo inevitable. Países que regresan a sus antiguas monedas nacionales, y economías que sigan en el Euro.
El sueño ha llegado a su fin.
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