WASHINGTON (Reuters) - La confianza de los consumidores estadounidenses cayó en marzo ante el temor de las familias por la inflación, mientras que los precios de las casas bajaron por séptimo mes consecutivo en enero, apuntando a una pérdida de impulso de la economía.
Aunque el alza en los precios de la energía y el nerviosismo por los efectos del terremoto y tsunami en Japón están erosionando la confianza de los consumidores y poniendo trabas al crecimiento económico, se espera que el impacto sea temporal.
La recuperación sigue en marcha y el mercado laboral exhibe algunas señales de avance.
"El crecimiento económico subyacente parece ser bueno y el mercado laboral ha estado dando indicios de más mejoras en los últimos meses", dijo Jim Baird, socio de Plante Moran Financial Advisors Kalamazoo, Michigan.
"Probablemente estamos viendo un patrón continuo de 'dos pasos adelante, uno atrás' en términos del ánimo colectivo, dadas las fuentes de incertidumbre y riesgo que no se resolverán fácilmente", declaró.
El instituto Conference Board, un grupo industrial, dijo el martes que su medidor sobre la confianza del consumidor bajó a 63,4 en marzo frente a una cifra revisada al alza para febrero de 72,0. El dato estuvo por debajo de las expectativas de economistas de una caída a 65,0.
Los crecientes precios de la gasolina llevaron las expectativas de inflación a un año a su nivel más alto desde octubre del 2008, lo que indica que los hogares esperan que los precios en general sigan subiendo durante los próximos 12 meses.
La fecha de corte de la encuesta de confianza del consumidor fue el 16 de marzo, por lo que el resultado pudo verse afectado por el devastador terremoto del 11 de marzo en Japón, que generó un tsunami y una crisis nuclear que han enturbiado a los mercados financieros globales.
Por otra parte, el índice compuesto S&P/Case Shiller de precios de casas en 20 zonas metropolitanas cayó un 0,2 por ciento en enero. El descenso fue menor a lo esperado por el mercado, que pronosticaba una baja del 0,4 por ciento. Respecto a un año atrás, los precios cayeron un 3,1 por ciento.
La caída de enero dejó los precios de las viviendas apenas por sobre los mínimos de abril del 2009.
Los mercados financieros de Estados Unidos no se vieron afectados por el dato. Las acciones en Wall Street subían por el sector tecnológico, mientras que los precios de la deuda soberana cayeron. El dólar estadounidense se apreciaba contra una cesta de divisas.
"La recesión del mercado inmobiliario todavía no termina", dijo David Blitzer, presidente del comité de S&P. "En el mejor de los casos, hemos visto un repunte estadístico a lo largo de sus mínimos; en el peor, la temida recaída en la recesión se estaría materializando", agregó.
En total, los precios en 11 de las 20 ciudades analizadas cayeron a su menor nivel desde que los valores de las casas tocaron un máximo en el 2006 y 2007, mientras que el índice general se ubicó apenas un 1,1 por ciento por encima del mínimo de abril del 2009, mostró el informe.
Sin ajustar por factores estacionales, los precios de las casas bajaron un 1,0 por ciento mensual. Sólo San Diego y Washington D.C. mostraron alzas anuales de precios.
El índice Case-Shiller está rezagado respecto al de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, que reportó este mes que el precio medio de una vivienda tocó un mínimo en nueve años en febrero tras un desplome de las ventas de un 9,6 por ciento.
En un reporte separado, el grupo Realtors declaró el lunes que el volumen de contratos para ventas de casas usadas en Estados Unidos subió un 2,1 por ciento en febrero tras dos caídas seguidas.
(Reporte de Lucia Mutikani, Wanfeng Zhou y Corbett Daly, Editado en español por Ignacio Badal)
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