jueves, 6 de enero de 2011

► El día de Reyes regala otro castigo a España, su banca y a su deuda

06.01.2011 Expansión.com 
La banca, la deuda y hasta Wall Street se combinaron en el tramo final de la jornada para prolongar las caídas de la bolsa española. El Ibex se desinfló al cierre un 1%. Santander y BBVA perdieron un 2%, en paralelo al deterioro en la prima de riesgo, próxima otra vez a los 260 puntos básicos.
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La indefinición y la relativa relajación que evidenció la bolsa española durante las siete primeras horas de la jornada se fue al traste en la última hora de sesión. El deterioro, en este caso, no fue exclusivo del Ibex, si bien el día deja unos cierres muy dispares otra vez en Europa.
El índice Dax alemán logró concluir con subidas del 0,6%. El Cac francés concluyó en tablas, y el Ftse británico se dejó un 0,5%. Las diferencias se repitieron en la periferia. La mejor parte se la llevaron el Mib italiano (+0,4%) y el Iseq irlandés (plano), y la peor el Psi portugés (-1,2%) y el Ase girego (-1,6%).
El Ibex, al final, superó también el punto porcentual de caída. Una hora antes del cierre repetía por encima de los 9.800 puntos. Al término de la jornada sufrió para conservar los 9.700 puntos (9.702,7).
Este brusco bajón llegó en paralelo al deterioro que reflejaron los mercados de divisas y deuda pública. La subasta de deuda realizada ayer por Portugal puso en alerta a los inversores sobre la desconfianza que siguen generando los países periféricos en 2011. Los temores aumentan además con vistas a la próxima semana, cuando España e Italia se sumarán a las nuevas emisiones previstas por Portugal.
La rentabilidad exigida al bono español a diez años se disparaba en el tramo final hasta recuperar el 5,5%. El interés del bund alemán, en cambio, se replegaba hacia el 2,9%, de forma que la prima de riesgo de España llegó a aumentar en 18 puntos básicos, hasta los 258, sus cotas más altas en dos semanas. El riesgo país de Portugal superaba los 400 puntos.
Los operadores del mercado de divisas respondían con otra oleada de ventas de la moneda comunitaria. El euro, estable toda la mañana por encima de los 1,31 dólares, ponía en peligro el nivel de los 1,30, al desinflarse hasta los 1,302 dólares. De paso, frustraba el rebote del mercado de commodities. El petróleo West Texas perdía los 90 dólares, el cobre cedía un 2% desde zona de récords históricos, y el oro se mantenía por debajo de los 1.400 dólares la onza.
La Bolsa de Nueva York tampoco era inmune a este renovado clima de incertidumbre. De hecho las dudas comenzaron a aflorar con el repunte, mayor de lo esperado, del dato de paro semanal de EEUU. El Dow Jones giraba a la baja, y a media sesión veía amenazado el pleno alcista que encadena en 2011.
Un balance muy distinto presenta el Ibex en el recién inaugurado año. En este periodo ya suma otro 1,59% de pérdidas. Una vez más sufrió las presiones bajistas de sus dos principales bancos. Santander y BBVA coparon dos de las tres mayores caídas del índice paneuropeo Eurostoxx50 (sólo superados por Saint Gobain).
En el Ibex, la peor parte se la llevaron Gamesa, OHL y Amadeus. Todo un peso pesado como Telefónica aportó algo de estalidad, en una sesión en la que Iberia y Telecinco rivalizaron desde la apertura por liderar las subidas del índice selectivo. Las dos empresas contaban para ello con el apoyo de las firmas de inversión. Barclays elevaba el precio objetivo de Iberia a 4,2 euros, y Goldman Sachs incluía a Telecinco en su lista de valores europeos favoritos.

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