Impactante el relato, desde Marsa al Brega, Libia, del corresponsal de Javier Espinosa, del diario El Mundo, de Madrid, España:
"A media tarde los rebeldes libios, descalzos y armados con poco más que algunos machetes, han logrado liberar la ciudad petrolera de Brega, a unos 750 kilómetros de la capital libia.
Aunque la ciudad amaneció este miércoles 03/03 sumida en el caos, ocupada por las fuerzas del líder libio Muamar Gadafi que, lejos de rendirse, había lanzado una ofensiva para intentar recuperar este enclave petrolero, los rebeldes lograron expulsar a las tropas leales y actualmente las persiguen, rumbo a Ras Lanouf.
Armados con machetes, los rebeldes tomaron la Universidad -'cuartel general' de los leales en la ciudad- a media tarde; a lo largo de la mañana los combates más intensos se vivieron en esta zona de la localidad, situada a 200 kilómetros de Bengasi (la segunda mayor ciudad de libia).
Aviones de las fuerzas leales al líder libio bombardearon la ciudad varias veces, y las primeras informaciones indican que al menos 4 personas habrían muerto y 10 resultaron heridas en los ataques, según informa la Agencia Efe.
Según AFP, un avión militar ha lanzado además 2 misiles cerca de un lugar donde los vecinos de Brega celebraban la contraofensiva, si bien parece que no ha dejado víctimas.
Además de Brega, otras localidades del este del país también sufrieron intensos bombardeos este miércoles. La cadena cataría Al Jazeera informó de que aviones de guerra bombardearon Ajdabiya, una ciudad en la misma área donde rebeldes controlan una base militar y un depósito de armas, y que los insurgentes derribaron uno de los aparatos.
Tras fracasar en su intento de mantener su control sobre Brega, las tropas leales a Gadafi se han retirado a Ras Lanuf, uno de los puntos estratégicos claves para la supervivencia del régimen, aparte de su localidad natal en el desierto de Sirte y, obviamente, la capital, Trípoli, que siguen bajo su control.
Consciente de la importancia de sus intervenciones públicas para mantener alto el ánimo de sus seguidores, Gadafi volvió a aparecer, rodeado de partidarios, en la televisión estatal con motivo del 34 aniversario de la proclamación del 'gobierno del pueblo' (...)".
Pero noticias muy preocupantes llegaron desde Irán, país siempre dispuesto a apostar a la ampliación de los conflictos.
El presidente del Parlamento iraní, Alí Lariyaní, envió un mensaje a Barack Obama: si USA interviene habrá una respuesta demoledora. La amenaza ocurrió cuando USA debate la posibilidad de un bombardeo a Libia para asegurar una zona de exclusión aérea.
El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, advirtió que la declaración de una zona de exclusión aérea sobre Libia supondría una intervención militar en ese país, con bombardeos sobre determinadas posiciones y el uso de numerosos aviones y buques de guerra.
Para impedir que los aviones de Gadafi puedan actuar contra los rebeldes y tener el control del espacio aéreo libio "es necesario empezar con el ataque y la destrucción de los sistemas de defensa antiaérea" de ese país, dijo Gates ante una comisión legislativa.
Agregó que eso exige bombardeos de radares y otros sistemas que puedan intimidar a los pilotos estadounidenses o de otros países que lleven a cabo ese control.
Ocurre que el jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses, almirante Mike Mullen, advirtió que la declaración de una zona de exclusión aérea debe de hacerse "sin poner en peligro las vidas" de los soldados que participen en esa operación.
El Pentágono ha confirmado el desplazamiento hacia las costas de Libia de un portahelicópteros y otro buque con varios cientos de marines a bordo. Al menos un portaaviones podría también estar viajando hacia la zona, según otras fuentes.
"Si se ordena, lo podemos hacer", dijo el secretario de Defensa en relación a la zona de exclusión aérea.
En ese contexto salió Irán al ataque.
"Ustedes que ahora dicen palabras vanas, deben saber que el Parlamento islámico no dejará sin respuesta estas acciones y sin duda la respuesta será definitiva y dura", señaló Alí Lariyaní, en declaraciones a la agencia local iraní, Fars.
El Parlamento iraní acusó a USA, el Reino Unido e Israel de alentar las protestas de la oposición del pasado 14/02 -reprimidas con violencia-, y reiteró el enjuiciamiento de los 2 principales líderes opositores, Mehdi Karrubí y Mir Husein Musaví.
El paradero de estos 2 últimos es confuso desde la citada fecha, momento en el que la Policía secreta los encerró e incomunicó en sus respectivos domicilios junto a sus esposas.
Sus hijos, que no han podido verlos desde entonces, denuncian que han sido arrestados y trasladados a una cárcel del este de Teherán, noticia que niegan las autoridades.
Las manifestaciones se repitieron en Teherán, cuando miles de personas salieron a las calles para pedir la liberación de Musaví y Karrubí.
Volviendo a Libia, Muamar al Gadafi dijo en directo a la televisión estatal, en las festividades de la celebración del 34 aniversario de la proclamación del "gobierno del pueblo", que él y sus fuerzas combatirán "hasta la última gota de su sangre" para "proteger a Libia" ya que, según aseguró, "el complot viene del extranjero".
Gadafi advirtió que si USA o los países de la OTAN entran en Libia "habrá miles de muertos".
Por otra parte, el corresponsal de Jazeera confirmó el ataque a Briga pero también el contraataque desde Bengasi. El corresponsal en Bengasi de la cadena Al Arabiya indicó que los de Gadafi habían alcanzado el aeropuerto ubicado en el centro de la ciudad y las instalaciones petroleras. Pero luego el diario El Mundo verificó que los rebeldes habían recuperado el control.
Todo ocurrió apenas 24 horas después de que el hijo del mandatario libio, Seif El Islam, negara al canal británico Sky News que el régimen tuviera intenciones de montar una contraofensiva hacia el oeste del país.
El ex ministro libio del Interior, el general Abdel Fatah Yunis, dijo que se están dando pasos para formar un Ejército cuyo cometido será "proteger la revolución", según publica el diario electrónico Quryna.
En una entrevista con esta página web, ahora renombrada como Yosberides, el ex titular del Interior afirmó que numerosos oficiales, que se ha unido a los "revolucionarios", se han mostrado dispuestos a participar en ese Ejército.
Yunis, quien era el comandante en jefe de las fuerzas especiales, dijo que sólo en Bengasi cuentan con 5.000 miembros de las fuerzas de intervención que apoyan la revolución.
Asimismo, indicó que ha dado órdenes a los oficiales de las fuerzas especiales que estaban bajo su mando para que "comiencen a reunir a los soldados".
En cuanto a la posibilidad de una intervención extranjera en Libia, el ex ministro dijo que si la situación se deteriora aún más y si la amenaza sobre los libios se acentúa se verán "obligados a pedir ayuda a los hermanos y amigos".
"En ese caso, pediremos en primer lugar una intervención de los hermanos árabes y a continuación de las organizaciones internacionales", agregó.
Yunis era uno de los más estrechos colaboradores de Gadafi, e integró el movimiento de los entonces coroneles que realizaron un golpe de Estado para acceder al poder en 1969.
El periodista de la BBC, John Simpson, desde Brega, aseguró que la ciudad se encuentra libre de tropas terrestres de Gadafi, pero que un avión lanzó por la tarde 2 misiles a unos 2 kilómetros de los pozos petroleros. Según Al Arabiya, los enfrentamientos han dejado, por el momento, 14 muertos.
En Ajdabiyah, a 80 kilómetros de Brega, la situación es de extrema tensión. La población teme que Gadafi la fije como próximo objetivo de su ofensiva.
Ajadabiyah alberga un importante depósito de armas donde se presume que el dictador almacena material químico para fabricar armas.
Muchos rebeldes de Ajdabiyah participaron de la defensa de Brega. Varias camionetas cargando a los voluntarios, armados con rifles y pistolas, fueron hasta la ciudad asediada.
Por otro lado, un coronel de la aviación que desertó hace días ha asegurado que al menos uno de los pilotos que están bombardeando Brega desde el aire también se ha unido a la rebelión y se ha lanzado en paracaídas antes de tener que castigar a la población.
El movimiento rebelde, cuyo Consejo Nacional creado en Bengasi ha pedido ser reconocido como el único representante legítimo de Libia.
La dirección de los opositores ha reclamado al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo "contra los mercenarios" del régimen de Gadafi, algo que ellos no pueden hacer "por su papel defensivo". Aunque han matizado que siguen sin apoyar una intervención extranjera.
En Misrata, a 200 kilómetros al este de Trípoli y que sufre el acoso continuado de las tropas del coronel libio, un portavoz del recién formado comité popular asegura que la población también quiere asistencia de las potencias occidentales para doblegar al régimen.
"Una zona de exclusión aérea limitaría sus movimientos y su habilidad para mover mercenarios del sur al norte y de reclutarles de países subsaharianos", asegura un miembro del consejo de Misrata, que ha preferido ser identificado por su nombre de guerra, Saadoun.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien ha reconocido que una de sus grandes preocupaciones es que Libia degenere en "una Somalia gigante", ha avisado de que la decisión de crear una zona de exclusión áerea en el país magrebí no se adoptará en un breve plazo sino que todavía queda "una larga distancia".
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